Escribo, luego vivo

Escribo, luego vivo
VERGEL DE LA PALABRA

UNIVERSO MÁGICO DONDE LOS VOCABLOS ESTÁN HECHIZADOS




jueves, 22 de enero de 2015

Borracha de perfume

Alguna tarde,
me siento a contar jazmines
mientras los últimos rayos de sol 
se acuestan apasionadamente sobre la sierra, 
en un ejercicio que no tiene nada de casto.
Tímidas sombras ganan terreno al campo 
y los geranios se echan a dormir
 mientras las margaritas suspiran 
y el baladre se balancea.
Contar jazmines es un ejercicio laborioso
y su fragancia penetrante me emborracha. 
Mañana me veré obligada a acudir 
a la “Asociación de afectados por vapores olorosos”, obviamente de modo anónimo. 





10 comentarios:

De barro y luz dijo...

Fundaremos una "Asociación de Inhaladores Florales Anónimos :)) la AIFA.


Bss

Armando dijo...

El aroma de las flores nos proporciona ese lado invisible de lo hermosa que es la naturaleza.
Un saludo muy cordial.

CHARO dijo...

Una forma diferente y muy aromática de entretenerse.Besicos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Tu poema, un ejemplo de la imagen olfativa. El olor a jazmines queda vivo en la memoria olfativo. Un abazo. carlos

José Manuel dijo...

Una agradable adicción, no te cures de élla.

Besos

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Una entrada divertida.
Gracias
Un abrazo

Antorelo dijo...

Buena adicción , no creo que tengas que ir a ningún sitio. Me encanta el olor de los jazmines.
Saludos

Cristina A dijo...

Hermoso ejercicio el oler aromas de flores....y como llegan a nuestros sentidos y sensaciones producidas....
Fuerte abrazo

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Qué bonito final MTeresa. Me ha gustado mucho.
Besicos muchos.

RECOMENZAR dijo...

un placer leerte